¿Qué actividades y Fiestas de Interés Cultural y Turístico tiene la Comarca?

Las diversas poblaciones de la comarca celebran miles de actividades y fiestas, de las cuales caben destacar aquellas que están declaradas como de Interés Cultural y Turístico: Los dances de Aragón, el Festival de Cine de La Almunia (FESCILA), la Fiesta de la Vendimia en las poblaciones de Almonacid de la Sierra y Alpartir, la Semana Santa de Épila, los Carnavales de Épila.

La Comarca de Valdejalón sigue trabajando para que otras fiestas y actividades multitudinarias sean declaradas de interés cultural y turístico, para así dar más valor y relevancia a las actividades que se realizan en nuestra comarca.

DANCES DE ARAGÓN

  • La Almunia de Doña Godina: Su dance, en honor a San Sebastián, destaca por su vistosidad y la participación de los «danzantes» que ejecutan mudanzas con palos. Es una pieza clave de la identidad almuniense que ha sabido adaptarse a los tiempos sin perder su esencia ritual.

  • La Muela: El dance de La Muela es especialmente reconocido por su complejidad y por el papel del «Rebadán» y el «Mayoral». Sus dichos y representaciones teatrales durante las fiestas de San Clemente son un testimonio vivo de la tradición oral de la zona.

  • Urrea de Jalón: En honor a San Sebastián, este dance sobresale por la fuerza de sus cuadros de baile y la integración de la música de dulzaina. Es un espectáculo que llena las calles de ritmo y color, manteniendo una estructura que ha pasado de generación en generación.

  • Bardallur: Este dance, en honor a San Bartolomé, es una de las joyas más auténticas. Se distingue por la pureza de sus textos antiguos y la complejidad de sus mudanzas de palos. Su reciente puesta en valor lo ha consolidado como un referente imprescindible del patrimonio inmaterial de la zona.

  • Salillas de Jalón: Un dance con siglos de historia (se remonta al XVII) dedicado a Santa Quiteria. Es especialmente emocionante el momento de la procesión, donde se ejecutan mudanzas como «El Conato» o el «Baile de la Peana». La devoción y el esfuerzo de los vecinos por recuperar y mantener este ritual lo convierten en una parada obligatoria para los amantes del folclore.

FESCILA – Festival de Cine de La Almunia

El festival nació en 1996 para honrar el legado de dos grandes cineastas nacidos en la localidad: Florián Rey (director de Nobleza baturra) y Adolfo Aznar. Lo que empezó como unas jornadas modestas, hoy es un referente nacional.

  • Trampolín hacia los Goya: Es uno de los festivales seleccionadores oficiales para los Premios Goya. Ganar aquí es, para muchos cortometrajistas, el primer paso hacia la estatuilla de la Academia.

  • Temática Monográfica: Cada año, el festival se articula en torno a un tema. Por ejemplo, en su 30º aniversario (este mayo de 2026), el lema es «Cómo hemos cambiado», explorando la evolución del cine y la sociedad en estas tres décadas.

  • Premios Florián Rey: Por su alfombra roja han pasado figuras de la talla de Santiago Segura, José Coronado, Luis Tosar, Maribel Verdú o, más recientemente, Dani Rovira y Emma Suárez, quienes han recibido el premio honorífico del festival.

  • El Salón Blanco: Las proyecciones principales se realizan en este cine-teatro histórico, que es el centro neurálgico del festival y una joya arquitectónica de la localidad.

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Fiesta de la Vendimia (Alpartir y Almonacid de la Sierra)

La vendimia es mucho más que la simple cosecha de la uva; es el punto culminante de un año de esfuerzo en el campo y el momento en que el paisaje de la Sierra de Algairén se transforma en pura actividad. En esta zona de Aragón, el final del verano marca el inicio de un ritual milenario que define el carácter de su gente, donde la maduración del fruto dicta el ritmo de la vida cotidiana.

En localidades como Alpartir y Almonacid, esta tarea agrícola se eleva a la categoría de fiesta para dar gracias por la cosecha y celebrar la llegada del nuevo mosto.

Tradición y Vendimia en la Sierra

  • Alpartir: Se enfoca en la memoria y la recreación histórica. La fiesta es un viaje al pasado donde se recuperan las técnicas de antaño: desde el acarreo de la uva en mulas con cestos de mimbre hasta el uso de prensas manuales. Es un homenaje visual a los vendimiadores de siglos pasados que forjaron la identidad del pueblo.

  • Almonacid de la Sierra: Representa la celebración y el orgullo vitivinícola. Su acto central es la famosa Fuente del Vino, que fluye generosa para todo el que se acerca, simbolizando la abundancia. La jornada incluye el pisado tradicional de la uva y la apertura de sus bodegas subterráneas, verdaderas catedrales del vino excavadas en la roca.

Carnavales de Épila

El Carnaval de Épila es, sin duda, uno de los más singulares y auténticos de todo Aragón. A diferencia de los desfiles modernos, Épila ha sabido preservar una esencia histórica que le ha valido la declaración de Fiesta de Interés Turístico de Aragón, manteniendo personajes y ritos que no se encuentran en ningún otro lugar.

Esta festividad es una explosión de libertad y anonimato donde el pueblo se transforma bajo el grito de «¡A que no me conoces!».

La Identidad del Carnaval Epilense

  • Las Mascarutas: Son el alma de la fiesta. Vestidas con ropa vieja, sábanas o colchas, y con la cara cubierta por un trapo o máscara para no ser reconocidas, recorren las calles «dando la lata» y desafiando a los vecinos a adivinar su identidad mediante el uso de voces fingidas.

  • Zaputero: Es el personaje central y el rey del carnaval. Representa el espíritu de la fiesta y, tras días de jolgorio, el Martes de Carnaval se celebra su «quema» o entierro, un acto cargado de simbolismo que marca el final de la desinhibición para dar paso a la Cuaresma.

  • El Jueves Lardero: Como preludio fundamental, se celebra el tradicional reparto de longaniza y chorizo, cumpliendo con el dicho de «Jueves Lardero, longaniza al puchero», uniendo a todo el pueblo en una merienda colectiva antes de que comience el desenfreno de las mascarutas.

Semana Santa de Épila

La Semana Santa de Épila es una de las celebraciones más sobrias y respetadas de la comarca de Valdejalón. Se caracteriza por su seriedad y el peso de la tradición, alejándose del espectáculo para centrarse en el recogimiento y la devoción popular.

Los Pilares de la Pasión Epilense

  • La Cofradía del Santo Cristo Crucificado: Es la gran protagonista de la localidad. Su imagen titular despierta una devoción profunda entre los vecinos, y ver el paso avanzar por las estrechas calles del casco histórico es uno de los momentos más emocionantes.

  • El sonido del tambor y la corneta: Al igual que en otras zonas de Aragón, el estruendo de los tambores marca el ritmo de las procesiones. Las cuadrillas locales ensayan durante meses para acompañar los pasos con toques que van desde la solemnidad absoluta hasta redobles vibrantes.

  • El encierro del alcalde: es una tradición centenaria y un privilegio único en Aragón, que se remonta a una prerrogativa concedida en el siglo XVII por la autoridad eclesiástica en agradecimiento por el cuidado de los bienes de la iglesia. Durante la Semana Santa, el alcalde se enclaustra en su domicilio desde el Jueves Santo tras la misa hasta el Viernes Santo, custodiando las llaves del Sagrario. Este acto simboliza la protección del poder civil sobre los elementos religiosos
  • La Procesión del Santo Entierro: Es el acto central del Viernes Santo. En ella participan todas las cofradías y se sacan a la calle los distintos «pasos» que narran la Pasión. El silencio solo se rompe por el rítmico chocar de las lanzas de los «alabarderos» o el sonido de las cornetas.

  • La figura de los Alabarderos: Son una de las señas de identidad de Épila. Estos guardias, vestidos con trajes de época y portando alabardas, custodian las imágenes y dan un aire de escolta histórica y respeto militar a los desfiles procesionales.